lundi 1 avril 2013

María Teresa CARDENAS/ Todo PARRA en una maleta


Todo PARRA en una maleta
Por María Teresa CARDENAS

Después del terremoto de 2010, Cristóbal Ugarte, el Tololo, se propuso ordenar el desastre: toda la biblioteca de su abuelo en la casa de La Reina en el suelo. Acumulados por años, de a dos y tres corridas en cada estante, miles de libros se habían encargado de custodiar un tesoro. Ahora sale a la luz.

Al mérito de haber representado a Nicanor Parra en la entrega del Premio Cervantes, Cristóbal Ugarte, el Tololo, suma el de ser la única persona que ha logrado retratar al antipoeta en los últimos años. No es casualidad: la historia de amor, confianza y complicidad entre abuelo y nieto se remonta a principios de los años 90, en La Reina. En esa casa que parece haber ido creciendo sola con el tiempo, llena de recovecos, el Tololo vivió sus primeros anos con Nicanor, antes de que él se trasladara definitivamente a Las Cruces.

Veinte años después, y ante la exigencia del Premio Cervantes de que los autores reconocidos con la máxima distinción a las letras castellanas envíen un retrato al Instituto Cervantes, el Tololo se propuso fotografiar a su abuelo. Como todos saben a estas alturas, Parra no da entrevistas, y menos aun acepta las cámaras. Pero esta vez fue distinto. “Me sorprendió, porque no puso ningún problema”, cuenta el nieto. “Le mostré una foto antigua, pero le expliqué que no se podía usar, porque los derechos eran del fotógrafo. Entonces me dijo “saque la foto usted ahora”. Le hice una sesión como de 40 minutos, y de todas esas fotos yo elegí una”.

La imagen lo muestra a sus sorprendentes 98 años, en plena etapa de anacoreta, según las enseñanzas del “Código de Manú”, el libro de los maestros hindúes que encontró hace unos buenos años en su propia biblioteca. Así se vera en la galería de los Premios Cervantes. Pero a la hora de armar un retrato intimo de Parra, fue el azar el que sorprendió al Tololo. Y lo que parecía un desastre total dio origen a un valioso hallazgo que en los próximos meses será revelado en un libro. Y ya tiene titulo: “Parra a la vista”.

“Con el terremoto de hace tres anos, la biblioteca de La Reine se vino abajo –cuenta Cristóbal Ugarte-. Se cayeron todos los libros y los objetos que estaban ahí desde hacia 50 años. Mi abuelo se fue a vivir a Las Cruces hace 20 años, y la biblioteca (la pagoda) quedo sin movimiento durante todo ese tiempo. Hay tantos libros, que detrás de las primeras corridas hay a veces hasta dos corridas más. ¡O sea que es imposible pensar en ir a buscar un libro y encontrarlo! Pero como se cayó todo, aparecieron las cosas que estaban perdidas más atrás. Me propuse entonces ordenar la biblioteca, y entre los cerros de papeles y cosas apareció una maleta negra. Por curiosidad la abrí, y encontré que había varios sobres con fotografías de toda la vida de mi abuelo. Eran cientos de fotos completamente desconocidas. Además, estaban sus pasaportes y recortes de diarios”.

-¿Qué dijo Nicanor cuando le contaste? ¿Se acordaba de la maleta?
“No, para nada. La debe haber guardado ahí hace mucho tiempo, y la había olvidado. En esa casa hay tantas cosas guardadas, que no le debe haber dado demasiada importancia”.

-¿Te dijo por qué había guardado esas fotos?
“Él no recuerda haberlas guardado, ni tampoco le pregunté por qué lo podría haber hecho. Por lo demás, él nunca ha sido de tener fotos suyas a la vista. Y lo entiendo, es verdad que resulta un poco autorreferente estar coleccionando fotos de uno mismo, y sobre todo cuando se es tan importante y conocido como él. Él siempre se ha preocupado y se ha cuidado de no caer en la autorreferencia”.

-¿Qué significado tiene para ti encontrar todas estas fotos de tu abuelo?
“Es un hallazgo demasiado importante; mas todavía cuando uno sabe que él ya no se deja fotografiar, y por el hecho de que haya tan pocas fotos de él circulando. Es por eso que lo primero que siento es que tengo entre manos un tesoro que resguardar”.

-Y como nieto, ¿qué valor tienen para ti?
“Me impacto mucho encontrar todas estas fotografías, puesto que conocí a mi abuelo cuando ya era viejo. Y eran muy pocas las imágenes que tenia de él mas joven en mi mente, las típicas que siempre publican y republican en los diarios, de las cuales habrá máximo cinco de real importancia y calidad fotográfica. Y quedaban muchos vacíos en la historia de su vida. Además, y lo que es muy importante, es que las fotos que hasta ahora se conocen son en su mayoría de actos públicos, no de su vida mas intima, como estas que encontré. Con ellas les pude poner imágenes a las miles de anécdotas que me ha contado y a los hechos importantes de su vida. Y a los personajes de los que él siempre hablaba. Por ejemplo, ver a su mujer Inga Palmen o a Sun Axelsson. Y verlo a él mismo fue impactante para mi; la forma como se versita; los gestos, que siguen siendo los mismos; la mirado”.

-¿Cuál fue tu primera reacción al descubrir esta maleta?
“Fui, eufórico, a ver a mi papa y a la Sofía (Le Foulon), mi madrastra, para mostrarles el hallazgo, y ella, que es editora, me dijo inmediatamente: “!Hay que hacer un libro con estas foto!”, y en eso estamos”.

-¿A qué época corresponden las fotos?
“La verdad es que son tantas, que ahora casi no hay época de la cual no tengamos registro”.

-¿Cuáles te han llamado especialmente la atención?
“Personalmente, las fotos que fueron tomadas en la casa de La Reina. Porque esa casa también ha ido creciendo y cambiando mucho. Así que con esto también se tiene registro de cómo era la casa en un principio. Yo nací en esa casa, y sigo viviendo en la misma parcela. Me impactaron sobre todo las fotos de cuando era mas joven, fotos en Oxford y en Brown, y de las épocas en que hay menos registros”.

-¿Crees que estas imágenes contribuyen a conocer mejor a Nicanor? ¿Es por eso que quieres mostrarlas en un libro?
“Mas que las fotos en si mismas, creo que el libro en el que estamos trabajando con la Sofía va a hacer ese trabajo. Tenemos pensado que sea un relato biográfico que va a ser contado a través de las fotos. La idea es que sea, como dice él, “ ¡estilo enciclopedia Británica! ¡Infamación, información y punto!, sin irse al chancho”.

-¿Qué dice él del libro? ¿Te autorizo sin condiciones?
“Él no  opina si es que le parece o no el libro. Él siempre tiende a escapar de todo lo autorreferencial. Pero tampoco se ha opuesto de manera tajante, básicamente porque confía en mi criterio y en el de las personas con las que trabajo; en que no lo voy a dejar mal parado, como ya lo han hecho muchos con su imagen. Tampoco le quita el sueno este proyecto. Él esta en sus cosas, ¡que ya son demasiadas! Se mantiene al margen”.

-¿Va a tener alguna participación en el libro? ¿Le ha dado ideas?
“No. No participara, y es mejor que sea así, porque si lo involucro va a pensar demasiado en esto, y aparecería su yo anti autorreferente, que terminaría frenando el proyecto”.

-¿Descubriste otros “tesoros” en La Reina?
“Bueno, ¡todo! Para mi, cada pequeña cosa que hay en esa casa es un tesoro”.

Articulo: http://www.mer.cl 24/03/2013