dimanche 5 mai 2013

Vis MOLINA/Kate MORTON: "Las mejores historias son aquellas que tienen una justicia narrativa"


Kate Morton
"Las mejores historias son aquellas que tienen una justicia narrativa"
Por Vis MOLINA 

La escritora pasa por Barcelona para presentar su última novela, El cumpleaños secreto.

Sin duda, esta australiana nacida en Queensland en 1976 es la escritora del momento. Con La casa de Riverton, su primera novela, vendió más de dos millones de ejemplares en cuarenta países. Llegaron después El jardín olvidado y Las horas distantes, que la consagraron definitivamente como una de las autoras más leídas de los últimos años. Ahora, con la edición española de El cumpleaños secreto (Suma de Letras) todavía calentita, llega a Barcelona para vivir la jornada de Sant Jordi firmando ejemplares. "Estoy deseando conversar con los lectores de aquí. Es una gran satisfacción pensar que mis historias consiguen interesar a personas que viven muy lejos de mi cotidianidad", me dice con una sonrisa tan brillante como su melena de colegiala aplicada. 

Ha venido a Barcelona para la ocasión acompañada de Davin, su marido, pianista de jazz, y los dos hijos de la pareja, Oliver y Louis, de diez y cuatro años, respectivamente, y se confiesa entusiasta admiradora de la arquitectura de Gaudí y del templado clima mediterráneo. 

Pregunta.- ¿Escritora desde siempre? 
Respuesta.- Soy muy buena lectora desde bien pequeña, con cuatro o cinco años ya me recuerdo a mí misma con un cuento en la mano. Mi madre es anticuaria y mi casa estaba llena de libros de segunda mano de autores que llevaban décadas muertos, por eso yo asociaba a los escritores con personas muy ancianas o incluso muertas. Así es que jamás se me había ocurrido que las personas normales podían convertirse en escritoras, me parecía una profesión lejana e inaccesible. Yo fui la primera sorprendida al tomar la decisión de dedicarme a la literatura.

P.- ¿Qué autores le han acompañado de niña? 
R.- Enid Blyton, definitivamente. De ella he aprendido el gusto por el misterio y el amor por el paisaje de la campiña inglesa. 

P.- ¿Quién le contagió la pasión por la lectura? 
R.- Mis padres siempre fueron muy buenos lectores. Dicen que la mejor manera de despertar el amor por la lectura en los niños es que vean leer a sus padres de manera espontánea y habitual. Lo que se dice predicar con el ejemplo. Por eso cuando estoy leyendo y no hago mucho caso a mis hijos me quito los sentimientos de culpabilidad diciéndome que estoy haciéndolo por su bien. Ven que es una actividad muy agradable para mí y supongo que les entran ganas de hacer lo mismo.

P.- Sus páginas resultan totalmente adictivas para el lector, uno no puede dejar de leerlas hasta que acaba la novela entera. ¿Cómo se consigue "enganchar" de esa manera? 
R.- ¡Éste es el mejor piropo que pueden decirme! Para conseguir ese efecto he de sentirme literalmente atrapada mientras escribo. Si un capítulo no me resulta adictivo, lo empiezo de nuevo y lo corrijo sin parar hasta que llego a sentirme envenenada por él. Y justamente eso es lo que se transmite al lector, lo que consigue transportarlo a mi mundo imaginario. Por eso soy un poco lenta escribiendo, pero me da igual, creo que vale la pena. Esto es lo que da autenticidad a mis historias.

P.- ¿Cómo se gesta una de sus novelas? 
R.- Yo publico un libro cada dos años, aproximadamente. Cuando acabo de escribir una historia necesito cinco o seis meses para vaciarme, desprenderme de ella mentalmente y eliminar todos sus restos. Luego paso otros cuatro meses tomando notas de una nueva novela, imaginándola en mi cabeza y escribiendo sin parar en mis cuadernos, que van conmigo a todas partes. Después ya empiezo a escribir de verdad la historia, y eso me lleva nueve meses. Es como la gestación de un bebé. Y a continuación vienen cuatro meses más dedicados al trabajo de corrección y revisión.

P.- ¿La calidad está reñida con el éxito de ventas? 
R.- No, en absoluto. Hay best sellers que no están bien escritos, pero el hecho de estar en la lista de los más vendidos no significa obligatoriamente que eso no sea una literatura digna y bien hecha. 

P.- ¿Hay recetas para que un libro funcione? 
R.- Probablemente, aunque yo no las conozco. A mí lo que me ocurre es que cada vez que empiezo una historia me asaltan los mismos miedos y dudas. No dejo de preguntarme cómo voy a contar eso que ocurre en mi mente, quiénes van a ser los protagonistas, cuál va a ser el desenlace, etc. Me da miedo no conseguir que la historia se sostenga y sea creíble. Uno se cree que, por tener una cierta experiencia, ya va a saber de qué modo resolver determinados momentos de la novela pero no es así. Cada libro significa partir de cero y empezar una nueva aventura.

P.- ¿El éxito la acompañó desde el principio? 
R.- Antes de que me publicaran La casa de Riverton escribí otras dos historias que paseé de editorial en editorial sin conseguir que nadie creyera en ellas. Así es que empecé mi tercera novela (que fue la primera en ver la luz) sin ninguna expectativa. La desarrollé por puro placer, hice una lista de todos los elementos que me gustaría encontrar en un libro, los mezclé, los hice crecer y salió esa historia. Viví ese proceso pensando que nadie apostaría por ella, fue algo muy íntimo y muy gratificante, y luego tuve una verdadera sorpresa al encontrar un editor dispuesto a invertir en mi trabajo. La escribí totalmente al margen de las presiones por encontrar un sitio en el mercado, y quizás por eso me salió tan bien.

P.- ¿Qué consejo le daría a un escritor novel? 
R.- Indudablemente que incluya en su historia todas sus pasiones, y que escriba sobre experiencias y vivencias propias. Es la única manera de conseguir que una historia fluya y sea percibida como algo auténtico por el lector. Si tratas de emular a otros autores el texto se convierte en algo impostado y el lector lo detecta al instante.

P.- ¿Sus escenarios existen en la vida real? 
R.- Por un lado sí, todas las familias que conocemos están llenas de desencuentros, de misterios y de secretos. Pero lo que realmente hace que la ficción sea algo apasionante y extraordinario es que contiene elementos que no se encuentran en la vida real. En mi opinión, las mejores historias son las que tienen una justicia narrativa. Es decir, aquellas en las que todo está equilibrado. Y para conseguir esto hay que trabajar los elementos que encontramos en la vida real junto a otros que son producto de la imaginación del escritor. 

P.- ¿Cuál es el momento más apasionante en la escritura de una novela? 
R.- El de trazar la estructura. A mí me resulta divertidísimo porque es cómo tener todas las piezas de un puzzle y armarlo sin saber cuál será la figura que conseguiremos.

P.- Y ¿tiene algún ritual antes de sentarse a escribir? 
R.- Ninguno, soy muy poco maniática. Escribo en cualquier momento del día y en cualquier lugar de la casa. Solo necesito mi ordenador portátil y mis innumerables cuadernos de notas bien cerca. Lo que sí he comprobado que mi concentración disminuye cuando llevo más de dos horas escribiendo.

P.- ¿Se gana dinero con la literatura? 
R.- Sí, se puede ganar dinero. Pero si alguien decide dedicarse a esto con el único objetivo de hacerse rico le aconsejaría que escogiera otra profesión. Los escritores invertimos gran cantidad de horas, trabajo, esfuerzo y energía en nuestros libros. Hay que estar movido por la pasión para aguantarlo porque lo que se gana no es directamente proporcional a lo que se invierte. 

Articulo : http://www.elcultural.es 26/04/2013