lundi 24 juin 2013

Javier MOLINA/ Editores y escritores reivindican la bajada del precio del libro digital

Editores y escritores reivindican la bajada del precio del libro digital
Por Javier MOLINA

Autores y editores plantean en la Feria del Libro de Madrid las estrategias urgentes para frenar la caída en las ventas de libro y combatir la piratería

Abaratar el precio de los libros digitales, exigir medidas legales contundentes para combatir la piratería, concienciar a los lectores sobre la importancia de los derechos de autor y reducir el IVA por parte del Gobierno.

Estas son algunas de las estrategias con las cuales el sector editorial de España quiere frenar la caída de las ventas (casi un 40% desde 2008) y ponerse al día en los cambios propiciados por las tecnologías emergentes que han obligado a una reconversión del sector. Ideas que se han repetido en diferentes escenarios en los últimos meses y que han sonado con fuerza en la 72ª Feria del Libro de Madrid a través de la mesa redonda En defensa de la creación. La Federación de Gremios de Editores de España organizó este evento en el que participaron Nuria Cabutí, consejera delegada del gigante editorial Random House Mondadori, Lorenzo Silva, ganador del Premio Planeta de 2012 por su novela La marca del meridiano, Luis Solano, editor de Libros del Asteroide, y la autora Paloma Bravo.

Cada vez que veo un libro electrónico a 14 euros se me abren las carnes. Así se incentiva la ilegalidad y la delincuencia"

Lorenzo Silva

La petición de editores, escritores y libreros, dirigida al Gobierno y a los lectores, se produce con el ruido de fondo de las denuncias del Gobierno francés y los libreros británicos a la multinacional Amazon -acusada de competencia desleal- y el llamamiento que ha hecho la Fundación Alternativas sobre la necesidad de ser digitales para ser exportables. Nuria Cabutí se refirió a ello y ensalzó el modelo editorial español: “España es un país innovador en cuanto al impulso del libro digital. Los niveles de ventas crecen al ritmo de Alemania”. A ello se suma el nuevo portal digital de los libreros presentado por CEGAL con el cual pretenden recuperar el tiempo perdido.

Los cuatro conferenciantes reconocieron que, además de la acción contundente de las autoridades contra la piratería, es necesario abaratar los precios para que sean accesibles al lector en tiempos de crisis. Actualmente el libro digital tiene un 21% de IVA, mientras el libro tradicional tiene un 4%. Según Cabutí, "la industria editorial tiene voluntad de ofrecer estos contenidos a unos precios más bajos y los está ofertando. Estamos en la tarea de conseguir ofertar nuestros libros a precios más accesibles a todos los lectores”. Luego recordó que también es necesario concienciar a las personas, "que sepan que sin su ayuda este sector no puede mantenerse. Mucha gente piratea por costumbre, porque lo hace todo el mundo y porque ni siquiera es consciente de que es ilegal", comentó la consejera delegada de Random House, mencionando los datos de una muestra realizada por el Observatorio de Piratería y Hábitos Digitales. A la pregunta de “¿por qué piratea?” la mayoría de los encuestados respondió: “No pago si puedo obtenerlo gratis”, “son contenidos efímeros”, “no hago daño a nadie” y “no perjudico a ninguna industria”. “Necesitamos involucrar en esta lucha a políticos valientes y con visión porque la clave está en reforzar la base educativa y para ello es imprescindible la complicidad del Gobierno y las escuelas”. Cabutí también añadió que la subida del IVA en el libro digital “no facilita las cosas a nadie” e hizo hincapié en el impulso que el mundo editorial está dando al eBook y al abaratamiento del libro.

Lorenzo Silva destacó “la lengua castellana como el principal activo de este país” y aseguró que si bien los políticos tienen parte de la culpa de que no terminen de despegar las ventas por culpa del alto precio, la responsabilidad principal es de los editores: "Deberíamos ponernos las pilas, espabilar y bajar los precios como sea. Cada vez que veo un libro electrónico a 14 euros se me abren las carnes. Así se incentiva la ilegalidad y la delincuencia. Todos sabemos que se roban más diamantes que patatas. Esta batalla la ganaremos por persuasión, no por represión". Por otra parte, el escritor afirmó que lo verdaderamente dañino no es el usuario que copia, sino la piratería masiva: "Hay que centrar los esfuerzos en perseguir a quienes desbaratan el mercado y expolian la propiedad ajena con conductas devastadoras. Lo más perjudicial es la copia masiva, las páginas y los servidores en los que se cuelgan bibliotecas. Y esas páginas ilegales siguen apareciendo en Google”. Silva también mencionó la marginación de los escritores noveles por parte del mundo editorial: “Los únicos que tienen editor son los autores de best sellers, el resto se ve condenado a la autoedición”.

El editor Luis Solano, fundador de Libros del Asteroide, también se sumó a las críticas al Gobierno: “Los editores y escritores no tenemos un estado que nos proteja, estamos completamente desamparados ante las prácticas ilegales”. Solano se refirió a "esos supuestos libertarios de Internet que piensan que están atacando al poderoso cuando en realidad perjudican a los pequeños creadores y nos dejan indefensos". “Prefiero que la gente lea gratis a que no lea”, añadió Paloma Bravo, autora de títulos como La novia de papá (2010) o La piel de Mica (2013), ambos en Plaza y Janés. “Quisiera eso sí, que los que piratean libros se dieran cuenta del daño que nos hacen a los escritores”.

Una nueva propuesta de portal digital

La Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL) presentó el jueves en el Pabellón Banco Sabadell de la madrileña Feria del Libro su nuevo portal digital. Según su presidente, Juan Manuel Cruz, “se ha modificado sustantivamente la arquitectura de la página web para que resulte viva, ágil y adaptada a todas las necesidades”. En el mismo acto, CEGAL presentó una herramienta, en fase de desarrollo, que permitirá acceder a los datos ofrecidos por 300 librerías españolas y que representan entre el 18 y el 20% del mercado español del libro. Permitirá realizar consultas sobre las ventas y stocks cruzando diversos criterios: puntos de venta, zonas geográficas, fecha, materia, editoriales y títulos vendidos en el mismo ticket de venta.
La nueva herramienta estadística estará lista el próximo mes de octubre. Para entonces, los libreros confían en haber cerrado el acuerdo con nuevos puntos de venta y grandes cadenas, lo que permitirá obtener “un caudal de datos importantísimo –no manipulado, ni manipulable– que se pondrá a disposición de todos los agentes de la cadena del libro a un precio asequible”. La vocación de la CEGAL es, en palabras de su presidente, Juan Manuel Cruz, que “esta sea la verdadera herramienta informática del sector del libro”.

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Los libreros británicos se suman al coro de críticas contra Amazon

La dura crítica del Gobierno francés a las arrolladoras prácticas comerciales del gigante Amazon, acompañada además del anuncio de un plan de ayudas a los libreros independientes, suena a música celestial para los oídos de este sector en Reino Unido.

Una música ajena, porque el proteccionismo cultural no forma parte del acervo de esta sociedad eminentemente mercantil, pero acicate para que los libreros británicos hayan vuelto a reclamar el apoyo de su Gobierno frente a lo que consideran “competencia desleal” de la multinacional estadounidense. Perdida toda esperanza de que se les rebaje una insostenible presión impositiva, exigen al menos que el rival Amazon también tribute de acuerdo con el volumen de su negocio en las islas. No lo ha hecho hasta ahora, gracias a la magia de la ingeniería fiscal.

En la línea de las declaraciones de la ministra francesa de Cultura, Aurélie Filipetti, sobre “determinados operadores que emplean todos los medios para introducirse en el mercado del libro europeo”, la Asociación de Vendedores de Libros británica (Bookseller Association) tilda directamente a Amazon de “la principal amenaza para nuestro negocio”, en palabras de su presidente Tim Godfray. Cuando más de una librería a la semana echa hoy el cierre en Reino Unido, la “expansión implacable” de una compañía —que revienta precios desde su plataforma de Internet (añadiendo la gratuidad del transporte), para luego subirlos una vez implantada en el mercado— amenaza con disparar esa media.

La asociación británica representa a más de un millar de entidades, tanto a librerías independientes como a grandes cadenas y supermercados que no siempre comparten los mismos intereses. La competencia de Amazon supone, sin embargo, una causa común, dado que todos ellos ofertan su producto (en este caso el libro) en puntos de venta físicos y próximos al público, lo que en Reino Unido se denomina la high street. “Las comunidades locales necesitan sus librerías u otro tipo de establecimientos que también venden libros, porque son los que realmente promueven la lectura y la alfabetización, especialmente en el actual contexto de crisis que ha forzado a cerrar muchas bibliotecas públicas”, subraya a este diario el responsable de la asociación Sydney Davis.

Davis entiende que la gran diferencia que establece la llamada “excepción francesa” es ese empeño en “proteger una cultura y una lengua, mientras que aquí nos centramos en las leyes del mercado”, y le resulta inimaginable que el Gobierno de Londres contemplara un proyecto de ayudas al sector de nueve millones de euros, como ha hecho la ministra Filipetti. Pero sí considera realista y necesario demandar al primer ministro, David Cameron, una acción decidida contra los abusos de compañías como Amazon a la hora de pagar sus impuestos.

En ese punto, el gremio cuenta con el respaldo de una opinión pública británica que ha descubierto con aprensión cómo las grandes multinacionales eluden sus responsabilidades con el fisco (impuesto de sociedades) instalándose, por ejemplo, en Luxemburgo.

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Ser digitales para ser exportables

Un estudio de la Fundación Alternativas da claves sobre la internacionalización de la industria cultural y creativa para superar la crisis del sector

Los agentes culturales deben asumir que su actividad es un negocio y que sin su adaptación al mundo digital no pueden ser competitivos. Esta es la idea clave del estudio de la Fundación Alternativas, La internacionalización de las industrias culturales y creativas españolas, que realiza un diagnóstico de la situación del sector y apunta salidas para superar la crisis, haciendo énfasis en el entorno digital como “una nueva era de oportunidades”, sobre todo para competir en el mercado global. Ser digitales para ser exportables es el mensaje del informe, que se trasladará al Gobierno y al Parlamento.

“El sector de la creatividad en España tiene palos en las ruedas, es incomprensible. Podríamos ser una gran potencia cultural mundial”, señaló el vicepresidente de la Fundación Alternativas, Nicolás Sartorius, durante la presentación en Madrid del estudio, junto a su coordinador, Fernando Rueda, y el  experto en aplicación de nuevas tecnologías a las empresas Javier Celaya, coautor del texto junto a los expertos en economía de la cultura Pau Rausell Köster (Universidad de Valencia) y Anna Villarroya Planas (Universidad de Barcelona).

La producción cultural ha sido uno de los sectores más pujantes y dinámicos de la economía española en los años anteriores a la crisis con un crecimiento medio del 4% anual en la década pasada. “El apoyo a la industria cultural y creativa es uno de los ejes del motor económico”, suscriben los autores del estudio. “Una de las salidas de la crisis es que la cultura ayude a la economía a regenerarse y hay que agregar esfuerzos de manera colectiva”. Precisamente incluyen ejemplos del efecto positivo en lo social y lo económico cuando los gobiernos impulsan la cultura como industria: los países nórdicos y Reino Unido.
Y en cuanto a lo de juntar esfuerzos colectivos, tanto de la iniciativa privada como la pública, el análisis de la Fundación Alternativas sugiere fomentar, consorcios, proyectos y la creación de una gran plataforma de contenidos culturales europeos, una especie de "airbus cultural” para competir internacionalmente con los gigantes de la distribución. Y en diferentes idiomas, el español es global, pero hay que universalizarse más.

La producción editorial, musical y audiovisual, las obras de arte, el coleccionismo y las antigüedades, las artes escénicas, los videojuegos… son abordados en sus distintas perspectivas por el estudio de Fundación Alternativas – que se puede descargar completo en su web-. Aborda también, entre otros factores, el contexto y la gestión de la demanda y la oferta nacional e internacional, el comercio, el empleo la educación y la formación cultural, los nuevos hábitos de consumo, el emprendimiento cultural, el idioma como ventaja competitiva, el marketing online… El desarrollo de “una actitud 2.0”, el implicarse de lleno en la revolución tecnológica y de comunicación, es un concepto que se insiste en el informe como "imprescindible para internacionalizarse". Y otra línea de trabajo, indiscutible en las conclusiones, es el carácter industrial de la creatividad y la producción cultural, “aunque los propios agentes culturales o los gobiernos no terminen de asumirlo”. Según Sartorius, “es inútil oponerse a la cultura como negocio”.

Una gran plataforma de contenidos culturales europeos, un Airbus cultural, competiría con los gigantes de la distribución

En cuanto al negocio de la piratería, si prospera es porque se trata de “una demanda no atendida”, subrayó Javier Celaya, fundador del portal cultural Dosdoce.com. “La piratería no solo se combate con leyes, hay que combatirla con una oferta de compra legal digital muy amplia, poco complicada y a precios competitivos”. Los precios de los bienes de consumo culturales en España, son a su juicio, altísimos. En cuanto a los libros, apuesta por la desaparición del precio fijo y señala que las pequeñas y medianas librerías que deberían obtener los mismos márgenes de beneficio por ventas de libros que tienen los grandes almacenes.

Visibilidad, dinamismo, flexibilidad de oferta y radar para captar las necesidades del consumidor actual son ingredientes del negocio cultural solvente, ya sea un museo o una pequeña editorial."Hay que hacer una escucha activa, los consumidores de cultura conversan entre ellos más que nunca. Las recomendaciones han pasado a ser un fenómeno social".

Javier Celaya: La piratería se combate con una oferta de compra legal digital muy amplia

El informe resalta que uno de los puntales de la economía española tiene que ver con su capacidad de exportación y el papel que juega en el comercio internacional. Las Industrias culturales y creativas españolas tienen, generalmente, altas tasas de retorno de inversión, altos niveles de competitividad y un capital humano más cualificado, pero “aún disponemos de un sistema normativo desactualizado que responde a una realidad basada en el ámbito de intercambios analógicos. Tanto las normas como las políticas deben cambiar su enfoque de manera radical”. Hay que ver la tecnología y las redes sociales "como una oportunidad, no como una amenaza". Repensar los modelos de negocio adaptando e integrando las nuevas tecnologías y especialmente Internet, es una necesidad imperiosa –indica el estudio- no solo por el contexto global en el que compiten las empresas, sino también por los cambios que por parte del usuario se producen a la hora de consumir cultura. Una mejor respuesta a lo que esperan redunda en mayor consumo de oferta legal y de calidad en la Red.

La mentalidad analógica está obsoleta, lo mismo que el sistema clásico de subvenciones: “El estado debe propiciar leyes que protejan el escenario industrial de la cultura, un marco regulador para que las empresas prosperen”.


Articulo: http://cultura.elpais.com 07/06/2013

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