samedi 17 août 2013

Daniel FERMÍN/Jesús Miguel SOTO: "Escribir es intentar componer"

LITERATURA | ENTREVISTA JESÚS MIGUEL SOTO, ESCRITOR
"Escribir es intentar componer"
Por Daniel FERMÍN

"La literatura es un espacio para mirarse con calma. Para ver las heridas con detenimiento".

Jesús Miguel Soto (Caracas, 1981) reunió viejos cuentos para publicar su primer libro. El narrador venezolano empezó a escribir hace 10 años algunos relatos sueltos que ahora se convirtieron en Perdidos en Frog, que se presentará mañana (a las 11:00 am) en la Librería Lugar Común, que está ubicada en Altamira Sur.

Ya lo advierte el escritor en el prólogo de su ópera prima: el libro no es un volumen de quince relatos sino quince volúmenes de un relato cada uno. "Cada cuento puede ser un universo que se defiende por sí solo. Juego con ese aparente deseo que tiene uno de que haya una unicidad completa", dijo el ganador del Concurso de Cuentos de El Nacional en 2009.

El libro tiene su conexión. Por los temas, por los personajes. "Hay puntos en común porque son estados de ánimo reiterativos. Siento que la mayoría de los cuentos exploran la poética del extravío, del perderse. Perderse es una oportunidad fortuita para que uno se pregunte quién es, qué pienso, cuál es el camino que tomo", agregó Soto, que recibió una mención honorífica en narrativa en la Bienal José Antonio Ramos Sucre de 2011 con una primera versión del libro.

A aquel volumen inicial le agregó los textos premiados en varios certámenes literarios. Algunos otros los modificó. Soto se tomó su tiempo al publicar. "Me ocurre que agarro un cuento y le cambio sustancialmente muchas cosas: finales, episodios que no me convencían. Pero no creo que sea un obsesivo de la corrección o de no dejar un texto en paz. Los voy escribiendo sin el apuro de una finalidad concreta».

Los relatos de Jesús Soto tienen una estructura simple. Textos cortos que se leen rápido. "Me decanto por historias lineales. La sencillez es hermosa. Puede ser valiosa siempre y cuando lo que leas te transmita alguna emoción (...) Para mí es importante, al leer cómo se desarrolla una historia, sentir que se tocan las fibras y emociones que llevamos dentro", indicó el egresado en Comunicación Social por la Universidad Central de Venezuela.

Ya lo escribió uno de los personajes de Perdidos en Frog: "Qué importa si es una carta o un cuento, al final todo puede convertirse en literatura (p.125)". Soto cree que cualquier anécdota puede encerrar una idea. "Hay historias, en un principio banales, que pueden cincelarse. Como agarrar una piedra y empezar a dar golpes hasta ver qué sale. Yo le doy importancia a la anécdota a la hora de narrar. Creo que, en el fondo, la literatura es eso. Las mil y una noches es contar y contar. Escribir es intentar componer con los rudimentos del idioma, que uno hace el esfuerzo de manejar lo mejor que puede", agregó el narrador, que ya está por publicar su primera novela (La máscara de cuero saldrá en 2014 por Equinoccio).

Una pareja que se extravía en un pueblo del occidente de Venezuela, un escritor que acosa a un miembro del jurado de un concurso literario, un grupo que decide fundar un país en un apartamento de 90 metros cuadrados. Los cuentos de Soto exploran en la soledad, el abandono, la muerte, el absurdo o la cotidianidad de la vida. "La literatura es un espacio para mirarse con calma. Para ver las heridas con detenimiento, para verlas antes de que se cierren, para ver las cicatrices (...) Yo trato de abordarlas en un tono irónico, de humor extraño, con una sonrisa de mueca", dijo el autor, que también cursó estudios de Letras en la misma UCV. La literatura de Soto intenta encontrar su espacio.


Articulo: http://www.eluniversal.com 16/08/2013