dimanche 8 septembre 2013

Una juez de EE UU prohíbe a Apple firmar acuerdos con cinco editoriales

Una juez de EE UU prohíbe a Apple firmar acuerdos con cinco editoriales

La magistrada toma la decisión tras fallar el pasado 10 de julio que la compañía conspiró para subir el precio de los 'e-books'

Una juez federal de Estados Unidos prohibió al gigante tecnológico Apple firmar acuerdos con cinco editoriales, después de que fuera declaraba culpable de conspirar para subir los precios de los libros electrónicos.

En un documento que muestran hoy en los registros del sistema judicial estadounidense, la juez de Nueva York Denise Cote prohíbe a Apple establecer acuerdos con las editoriales Hachette, Harper Collins, Simon & Schuster, Penguin y Macmillan durante un periodo que va de dos a cuatro años.

La magistrada falló el pasado 10 de julio que Apple conspiró con varias editoriales para subir los precios de los libros electrónicos e intentar así eliminar a la competencia, con lo que violó las leyes antimonopolio.

Cote prohibió también a Apple comunicar "directa o indirectamente" a ninguna de las cinco editoriales afectadas el estado de sus negociaciones con otras editoras de libros electrónicos o sus planes de negocio para ese mercado.

La juez ordenó que Apple designe "en el pazo de treinta días" a un supervisor independiente que informe sobre sus esfuerzos para cumplir las leyes antimonopolio, que tiene una vigencia de cinco años ampliable a otro más.

A menos de una hora para el cierre de la jornada bursátil, las acciones de Apple avanzaban el 0,25 % y se cambiaban a 496,42 dólares en el mercado Nasdaq, donde han perdido una cuarta parte de su valor en los últimos doce meses.

El Departamento de Justicia de EEUU acusó el año pasado a Apple y a varias editoriales de provocar con su conspiración que los consumidores pagasen "decenas de millones de dólares más" por sus libros electrónicos.

Las editoriales empezaron a decidir el precio de los libros electrónicos y se confabularon para subir el importe, con lo que impidieron que Amazon pudiera seguir vendiendo sus "gangas" a 9,99 dólares.

La tienda por Internet puso en marcha esa táctica en 2007 para atraer consumidores a su lector Kindle y, gracias a ella, se convirtió en líder indiscutible del mercado, pero las editoriales temieron que provocase también una caída en los precios de las obras impresas.

Según la querella, ante la salida al mercado del iPad en 2010 y su tienda de libros electrónicos iBookstore, las editoriales "se unieron con Apple, que compartía el mismo objetivo de limitar la competencia en la comercialización de libros electrónicos".

El pacto surtió el efecto deseado, ya que los éxitos de ventas pasaron de venderse en su edición digital desde 9,99 dólares a entre 12,99 y 16,99 dólares, lo que provocó que la cuota de mercado de Amazon bajase notablemente, según la demanda.

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Apple conspiró para subir el precio de los libros
Por Sandro POZZI 
10/07/2013

Se puso de acuerdo con las editoras, en contra de Amazon

Revés judicial mayor para Apple, irónicamente cuando la multinacional celebra el quinto aniversario de su tienda en Internet. Una juez en Nueva York acusó ayer al fabricante del iPhone, del iPad y de los ordenadores Mac de haber conspirado con algunos de los más importantes grupos editoriales para elevar artificialmente el precio del libro electrónico, por lo que considera que violó las reglas de la competencia.

 La magistrada Denise Cote aseguró que la empresa tecnológica jugó en 2009 un papel “central” en lo que considera como una especie de cártel. Se trataría de estratagemas comerciales que datan de cuando Steve Jobs estaba aún al frente de la sociedad y sus lugartenientes, en concreto Eddy Cue, preparaban el estreno de la librería electrónica para hacer frente a Amazon. Justo un año antes de que Apple presentara su tableta.

En esencia, desde Apple trataron a la desesperada de cerrar un pacto con los cinco mayores editores —HarperCollins, Penguin, Hachette, MacMillan y Simon & Schuster— sobre el precio del libros que iban a vender en el iBookstore y debía hacerlo antes de Jobs falleciera. De la noche a la mañana, los precios de los productos electrónicos de esas cinco firmas subieron hasta un 50%.

Amazon controlaba entonces el 90% del mercado gracias a su lector Kindle. Era el enemigo a batir. La jueza considera, sin embargo, que esa cooperación entre Apple y las casas de libros neoyorquinas es ilícita. En el proceso se presentaron evidencias de que los editores de libros celebraron reuniones regulares entre ellos para tratar la cuestión.

En la sentencia se señala que los directivos de estas cinco firmas diseñaron estrategias comunes para combatir a Amazon, como retrasar la salida de los libros en formato electrónico hasta que la edición en tapa dura no llevara varias semanas en las librerías. El riesgo estaba en que esta maniobra podría enfadar a una parte importante de los lectores.

Como señala la magistrada con su decisión, trataron de anular la agresiva estrategia de precios de Jeff Bezos en Amazon, porque no querían vender libros para lectores electrónicos por menos de 10 dólares. “Conspiraron para eliminar la competencia de precios y elevarlos”, indica el sumario final, en el que se asegura que “no habrían triunfado” sin Apple orquestando sus maniobras.

La jueza Cote recurrió, para apoyar su decisión, a un vídeo en el que se ve al propio Steve Jobs augurando que el precio del libro electrónico acabaría subiendo “pronto” también en Amazon. Fue durante el evento de presentación del iPad y en respuesta a la pregunta de una periodista que le señalaba que los precios en el iBookstore eran más altos que en Amazon.

Y así fue. Los editores consiguieron que los 9,99 dólares de Amazon no se convirtieran en el “standard de facto”, lo que más temían con el modelo de la mayor tienda en Internet, y el precio de algunos libros subieron de inmediato a 13 y 15 dólares. A Bezos solo le quedaron dos alternativas: no vender esos títulos o pasar por el aro y aceptar el precio que le daba la editorial.

La Justicia estadounidense acusa, por tanto, a Apple y a los editores de haber creado lo que califica como “un modelo de agencia de ventas”, lo que permitía a las casas de libros establecer los precios y al gestor de la tienda electrónica llevarse un 30% del precio final. En esencia, los editores estaban a su vez cargándose el modelo que permitía a las tiendas rebajar los precios.

La decisión tiene su origen en una demanda del Departamento de Justicia contra Apple y los cinco editores. Estas últimas ya llegaron a un pacto extrajudicial con la Administración de Barack Obama. Tim Cook, sin embargo, optó por hacer frente solo al embrollo legal en los tribunales. La compañía de Cupertino apelará la decisión al considerar que logró romper el monopolio comercial de Amazon.

Y hablando de ironías, el dictamen judicial se conoce días después de que Barnes & Noble anunciara la renuncia de su consejero delegado, que llevaba solo tres años en el cargo. La cadena de librerías está empezando a abandonar el negocio del libro electrónico, en el que pretendía competir con el Nook. Es una de las primeras víctimas de la revolución digital.

Amazon hizo tambalear el negocio tradicional del libro cuando en 2007 introdujo el Kindle. La aceptación del libro electrónico entre el público fue rápida. En el camino desaparecieron importantes actores en el negocio, como la cadena de librerías Borders. Los editores consideraron en su día que los precios de Amazon tenían un efecto pernicioso en sus beneficios.

Ahora se debe calcular la compensación a la que deberá hacer frente Apple. Pero lo que está por ver es cómo esta decisión puede afectar al negocio de la venta de libros a través de Internet. Los títulos de Apple no sufrieron con la decisión, porque aunque afectará a los ingresos que genera a través el iBookstore, el grueso de su negocio lo realiza con la venta de productos electrónicos.


Articulo: http://elpais.com 07/09/2013