dimanche 10 novembre 2013

Pedro B. REY/ El nuevo Goncourt y la Gran Guerra

Final abierto
El nuevo Goncourt y la Gran Guerra
Por Pedro B. Rey 

Como todo premio con peso histórico, el Goncourt, que comenzó a entregarse en 1903, suele ser objeto de controversia. Todavía hoy los franceses le recriminan haber desestimado Viaje al fin de la noche en favor de una nimiedad literaria o haber ninguneado, en fechas más recientes, Las partículas elementales .

Pero tiene también puntos en su haber. En esa columna puede anotarse que terminó laureando al desairado Michel Houellebecq (sólo se puede obtener el galardón una vez, en su caso por El mapa y el territorio ) o que se lo concedió a Proust, a Malraux, a Duras, a Tournier. Encantos agregados son la modestia del premio en metálico (apenas diez euros, aunque la fuerza simbólica del Goncourt asegura ventas que para la Argentina resultan utópicas) y las condiciones en que se vota: diez comensales se reúnen en París, en el restaurante de siempre, y van descartando títulos en sucesivas rondas hasta quedarse con uno.

El premio de 2013 recayó el lunes último en Pierre Lemaitre (1951), autor conocido en Francia por sus policiales noirs. Au revoir là-haut , su primera ficción por fuera del género, transcurre en una época poco transitada por la narrativa actual, la misma de la problemática novela de Céline que se evitó premiar: la Gran Guerra, hoy llamada por cuestiones cronológicas Primera Guerra Mundial, y los años subsiguientes. La trama del libro de Lemaitre, que las reseñas definen como picaresca, tiene como protagonistas a dos soldados (un empleado tímido, el primero; el otro, un artista que quedó desfigurado) que retornan del frente y, ante las dificultades para reinsertarse, organizan un fraude monumental.

La Gran Guerra produjo, por supuesto, una legión de novelas antes de que las inspiradas en la Segunda Guerra Mundial, su continuadora, las fagocitaran. Entre otras, la pacifista Sin novedad en el frente , de Erich Maria Remarque; Adiós a las armas , de Hemingway; El final del desfile , magnífica tetralogía de Ford Madox Ford o Tempestades de acero , de Ernst Jünger. Su tardío retorno a la primera plana literaria no debería, sin embargo, desconcertar. El año próximo se cumple el centenario del conflicto que, en opinión de Eric Hobsbawm, dio inicio, con su implacable carnicería tecnológica, al siglo XX, y los escritores europeos son sensibles a la confluencia de efemérides, memoria traumática y ficción. De hecho, adelantándose a la de Lemaitre y las que le sigan, ya puede recomendarse una obrita sobre la Gran Guerra publicada en francés a fines de 2012. La escribió Jean Echenoz, antiguo ganador del Goncourt, y está a punto de llegar a las librerías locales. 14 sigue el estilo documental de la serie que el autor le dedicó a las muy reales vidas de Maurice Ravel, Emil Zátopek y Nikola Tesla. Son cien páginas, son cuatro soldados. Baste con decir que Echenoz nunca escribió una novela mala.


Articulo: http://www.lanacion.com.ar 08/11/2013