dimanche 16 février 2014

Daniel FERMÍN/Enrique MOYA: "La poesía no pretende nada"

ENTREVISTA
"La poesía no pretende nada"
Por Daniel FERMÍN
  
"La única posibilidad que tiene el ser de prolongarse en el tiempo es a través de la escritura"

Enrique Moya (Caracas, 1958) viajó de Austria a Venezuela para presentar dos nuevos libros.

El escritor residenciado en Viena bautizó el pasado fin de semana El mundo sin geometría, una novela corta con tono poético publicada por Eclepsidra. Poemas de la razón nocturna, antología editada por Monte Ávila, también se encuentra en las librerías nacionales.

La obra narrativa del autor es una mezcla de varios géneros. Poesía, teatro, novela. Todo partió de una inquietud intelectual del propio Moya: quitarle el carácter físico al lenguaje. Personas que mueren, que no tiene voz, ni rostro, encuentran su manera de expresarse. Sin adjetivos, sin dolor: "Alguien dijo haber querido llorar pero no pudo. Otro dijo yo también, sin resultado. Uno exclamó haber intentado la tristeza. Pero no pudo (o no supo cómo) estar triste" (página 31).

El mundo sin geometría le da protagonismo a los muertos. La literatura como una forma de vivir más allá de la vida. "La única posibilidad que tiene el ser de prolongarse en el tiempo es a través de la escritura. Yo nací en el 58 pero conozco bien la Segunda Guerra Mundial. Vivo a Mozart, a Bach", dijo el escritor, que intenta extraer de su poesía la emoción y el sentimiento.

Hay un poema de la antología que indica que si un plagio mejor lo plagiado no hay plagio. La poesía de Enrique Moya también evoca viejos textos. Se menciona a Octavio Paz, a Czeslaw Milosz, a T. S. Eliot. "La realidad es que constantemente hay una reescritura (...) Se ha dicho que ya que toda la literatura fue escrita en la Biblia, en Homero, en la Iliada, en las Mil y una noches. Cómo tú narras eso es lo que determina que sea literatura o no", agregó el crítico, que tardó más de un año en seleccionar los poemas de su antología.

Enrique Moya escribió en el prólogo de Poemas de la razón nocturna que tampoco todo puede explicarse con la forma. El contenido también vale. "A veces la poesía se enfrasca mucho en el tema del cómo. El hecho de cómo vas a presentar la cosa desnaturaliza esa cosa (...). Uno ve mucha poesía de taller publicada, de gente que tiene una idea y que trata de envasarla en una estructura delimitada. Hay trabajo de forma pero la poesía per se se pierde". 

La literatura de Enrique Moya no intenta dar soluciones. Quizás sólo una pequeña luz. "La poesía no pretende nada. Es un instrumento de deconstrucción. A la vez que tratas de expresar algo también te puede insinuar algo. La poesía te ofrece lecturas muy abiertas. No está escrita para dar respuestas. Para eso quizás están algunos de los manuales de autoayuda. Hay poemas en los que, de repente, descubres ciertas cosas, pero no es la misión de la poesía dar una respuesta".

Así, Moya escribe su obra ("Los poetas que se dedican a la poesía no piensan en escribir para los otros", explicó). Ya trabaja en un libro de ensayos que espera terminar pronto. De literatura, de crítica musical. Mientras, los lectores ya tienen disponibles dos nuevas publicaciones del autor venezolano. Que, claro está, no pretenden ni cambiar al mundo.


Articulo : http://www.eluniversal.com 15/02/2014

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